
Las mejores recetas suelen compartir un mismo punto de partida: ingredientes sencillos tratados con tiempo y cuidado. Tomates maduros, pimientos en su punto óptimo y el fuego como aliado para transformar la materia prima en algo mucho más complejo. Ese es precisamente el origen del asado de tomate y pimiento al carbón de encina, una elaboración que reúne la frescura de la huerta y el carácter de las brasas en un único tarro.
La propuesta parte de una idea sencilla: acercar a la mesa esos sabores que tradicionalmente requerían horas de preparación. El resultado es una combinación equilibrada de tomate y pimiento asados lentamente al carbón de encina, con matices ahumados y una profundidad de sabor que recuerda a las cocinas de siempre.
En esta elaboración, ambos ingredientes se someten a un proceso de asado al carbón de encina que marca la diferencia. El fuego aporta profundidad, matices ahumados y una complejidad de sabor difícil de conseguir mediante otros métodos de cocción. De ahí se obtiene una mezcla equilibrada en la que conviven la dulzura natural del tomate maduro y la personalidad de los pimientos asados.

Un ingrediente que multiplica posibilidades
Una de las grandes virtudes de este producto es que no está pensado para una única receta, sino todo lo contrario. Puede utilizarse como base para un sofrito rápido, reduciendo a unos pocos minutos una preparación que normalmente requeriría mucho más tiempo. También funciona perfectamente como acompañamiento de carnes y pescados a la plancha, aportando jugosidad y un sabor ahumado muy agradable.
Su textura y concentración de sabor lo convierten además en un gran aliado para platos de arroz o pasta. Basta con incorporarlo a la elaboración para conseguir una base llena de matices.
También ofrece excelentes resultados en preparaciones más sencillas: una tostada con anchoas del Cantábrico, una ventresca de bonito o unos huevos rotos encuentran en este asado el complemento perfecto para ganar intensidad y profundidad.

Receta: Focaccia de asado de tomate y pimiento con sardina ahumada
Una de las formas más sencillas de disfrutar este producto es sobre una focaccia recién horneada. El paso a paso es sencillo:
1) Asa la focaccia al horno a 180ºC durante 10 minutos o hasta que se dore y divídela en porciones.
2) Calienta el asado de pimiento y tomate en una sartén y colócalo por encima de la focaccia.
3) Pon encima unas láminas de pimiento verde pasados ligeramente por la sartén y un lomo de sardina ahumada. Termina decorando con unas hojitas de tomillo.

El resultado combina la intensidad de las brasas, la suavidad del tomate, el dulzor del pimiento y el carácter de la sardina ahumada en un bocado lleno de matices. Una propuesta perfecta para un aperitivo informal o una cena ligera.