La pinsa romana se ha consolidado en los últimos años como una alternativa a la pizza tradicional, con identidad propia y una base técnica que explica su creciente popularidad. En Doña Tomasa, esta propuesta se presenta como una opción versátil, pensada tanto para preparaciones rápidas como para recetas más elaboradas.

Un origen vinculado a la tradición romana
El origen de la pinsa se sitúa en la antigua Roma, donde se elaboraban masas a partir de mezclas de cereales que se cocinaban sobre piedra. Estas preparaciones formaban parte de la alimentación cotidiana y sentaron las bases de lo que hoy se conoce como pinsa.
La versión actual recupera esa tradición, pero con una formulación más precisa. Se emplea una combinación de harinas (trigo, arroz y soja), junto con una fermentación prolongada que puede superar las 48 horas. Este proceso permite obtener una masa más ligera, con buena digestibilidad y una estructura aireada.

Diferencias frente a la pizza tradicional
Aunque comparten algunos elementos, la pinsa romana presenta diferencias claras respecto a la pizza, especialmente en la masa y el resultado final.
La pizza, en su versión más clásica, utiliza una única harina de trigo y una hidratación más contenida, lo que da lugar a una masa elástica y uniforme. La pinsa, por su parte, se caracteriza por una hidratación elevada y una mezcla de harinas que favorece la formación de alveolos. Esto se traduce en una textura crujiente en el exterior y esponjosa en el interior.
Otra diferencia relevante es la forma. Frente al formato redondo de la pizza, la pinsa adopta una silueta ovalada o rectangular, más irregular, que responde a su proceso de elaboración. El resultado es una base más ligera, que permite trabajar con ingredientes intensos sin saturar el conjunto.

Receta: pinsa con anchoas, queso azul ahumado e higos
Esta receta combina sabores dulces, salinos y ahumados sobre una base equilibrada. Es una propuesta sencilla en ejecución, pero con un resultado que funciona bien tanto para consumo individual como en formato para compartir.
Ingredientes
· Anchoas de Costera Doña Tomasa
· Queso azul ahumado Doña Tomasa
· Higos
· Rúcula
· Albahaca
Elaboración
1. Cubre una base de pinsa con tomate frito y reparte por encima el queso azul ahumado.
2. Corta los higos en mitades y retírales con cuidado la piel. Colócalos por encima y añade un poco de albahaca picada.
3. Hornea a máxima potencia durante 4-5 minutos o hasta que la veas dorada.
4. Saca del horno y añade unas anchoas de Costera y unas hojas de rúcula.
Se puede finalizar con un ligero toque de AOVE Arbequina para redondear el conjunto antes de servir.
Puedes ver la receta completa en este video.